
La fraternidad universal
La fraternidad universal constituye uno de los principios fundamentales de la masonería. Trasciende las diferencias de nacionalidad, religión, clase social u opiniones políticas para unir a hombres y mujeres en torno a valores comunes.
Esta concepción de la fraternidad no es una simple declaración de intenciones, sino un ideal vivido cotidianamente en las logias masónicas. Los masones se llaman «hermanos» y «hermanas» para marcar esta relación particular que les une, fundada en la confianza y el respeto mutuo.
La cadena de unión, ritual donde todos los miembros de la logia se toman de la mano formando un círculo, simboliza esta fraternidad concreta. Recuerda que cada eslabón es esencial y que la fuerza de la cadena depende de su eslabón más débil.
Más allá de los muros del templo, esta fraternidad se traduce en un compromiso activo en la sociedad. Los masones aspiran a extender los principios vividos en logia al conjunto de la humanidad.
En un mundo a menudo dividido por los prejuicios y los conflictos, el ideal de fraternidad universal propuesto por la masonería ofrece una perspectiva humanista donde cada individuo es reconocido en su dignidad y donde las diferencias se perciben como una riqueza y no como una amenaza.